¿Favorece el consumo de azúcar a los niños? ¡MITO!

¿Quién dice que dar azúcar a un niño favorece que se “acelere”?

Sus padres, básicamente lo dicen sus padres, y conste que yo también lo he creído así durante cierto tiempo. Sin embargo, la ciencia no ha establecido hasta la fecha una relación de causalidad entre un relativamente alto consumo de azúcares en un momento puntual y un mayor aceleramiento o hiperactividad del niño o niña. Hablo en esencia de una hiperactividad aguda y pasajera y no del trastorno de déficit de atención e hiperactividad.

Lo cierto es que me comprometí a hacer una entrada sobre este tema cuando el otro día mi vecino de blog, Alfred, en “Ya está el listo que todo lo sabe” publicó un post sobre esta cuestión: ¿De dónde surge el mito que indica que dar azúcar a los niños los vuelve hiperactivos? Con el que se generó una cierta polémica bien en el propio blog y más en las redes sociales.

Así pues, sin demasiados datos serios sobre la mesa que apoyen tanto una teoría como la otra (el azúcar sí acelera o no acelera) nos basamos demasiado en la “experiencia” de esos padres, en su realidad y no se puede por menos que reconocer que existe una creencia generalizada en que efectivamente sí que les acelera. Esa experiencia bien se podría explicar en base a lo que cuenta Alfred en su post y que se resume en el hecho de que al observar dos variables evolucionando proporcionalmente tendamos a relacionarlas de modo causal: Toma más azúcar; se acelera, luego el azúcar es la causa. Sin embargo, el aceleramiento, no tiene por qué estar causado por la ingesta de azúcar y ser las circunstancias las que propician ambos procesos no relacionados: Ambiente festivo, jolgorio; se consumen más chuches y al mismo tiempo hay más ajetreo, pero por el ambiente, no por el azúcar. En sus propias palabras:

Ya sea en un parque infantil, un cumpleaños o cualquier fiesta especial, es el hecho de estar jugando, correteando y trotando de un lado a otro sin parar con otros niños (amigos, compañeros, primos, hermanos…) lo que causa la sobreexcitación e hiperactividad del pequeño y no lo que ha estado comiendo

Y además, y aquí viene la madre del cordero, no hay ningún estudio que haya validado la creencia popular de que el tomar más dulces invita a su sobreexcitación. Más al contrario, este meta-análisis The effect of sugar on behavior or cognition in children. A meta-analysis (Efecto del consumo de azúcar en el comportamiento y en el rendimiento cognitivo en niños) abordó la cuestión de pleno y no halló relación alguna entre la variable “niño come azúcar” y la de “niño se acelera”. Sus conclusiones fueron claras:

Hasta la fecha, nuestro estudio de meta-análisis no ha encontrado relación entre el consumo de azúcar por parte de los niños y que este afecte tanto a su comportamiento como a su rendimiento cognitivo. La firme creencia de los padres puede ser debido a la expectativa y la asociación común en el tiempo de ambas situaciones. […]

Que viene a ser lo que nos explicaba el bueno de Alfred.

Siguiendo con los razonamientos que podrían explicar este comportamiento, es posible que en estas jornadas festivas, muchas de ellas con tintes maratonianos, a los niños les llegue un momento en el que agoten “sus pilas” y que al tomar más “combustible” revivan y más si se trata de “gasolina rápida” como lo es el azúcar. Posibilidad frecuente que se sumaría a la anterior aportada y que serviría para explicar en otras circunstancias el proceso mitificado.

Otra cosa, hiperactividades aparte, es el escaso beneficio que habitualmente puede tener este tipo de productos en su salud habida cuenta de las innumerables ocasiones que se tienen para acceder a ellos y las cantidades en las que se suelen tomar.

Escrito por Juan Revenga.

Hidratos por la noche

Tema discutido. Todos hemos escuchado alguna vez que comer hidratos de carbono por la noche engorda, o que no los comamos a partir de las seis de la tarde cuando queramos perder grasa. ¿Pero esto es cierto? Rotundamente, no.

Ya hemos hablado con anterioridad en varios artículos sobre el tema como por ejemplo: “¿Es bueno cenar pasta? ¿Puedo cenar arroz?”, donde os comentábamos la clave en toda dieta: “Lo que importa realmente es el número de calorías de nuestra dieta, independientemente de donde metamos los alimentos”.

¿A qué nos referimos con esto?

Nuestro organismo no diferencia el número de comidas, o el tiempo en que ingerimos estas comidas (para pérdida de grasa = definición, para ganar masa muscular es más discutible). Si no el global de nuestra dieta diaria.

Es muy fácil, si tenemos un exceso calórico aumentaremos de peso (dieta de volumen muscular). En cambio, si por el contrario tenemos un déficit en la dieta (perdida de grasa, definición, corte, como lo quieran llamar…) bajaremos nuestros niveles de grasa.

¿Entonces porque se dice que hay que quitar los hidratos por la noche o no comerlos a partir de las seis de la tarde?

Simplemente, es un mito muy popularizado en el mundo del gimnasio.

Es verdad que para definir una de las opciones más viables es la de reducir los hidratos, pero no significa que los tengas que ingerir a primera hora de la mañana. El momento de comer no es significativo para perder grasa, lo importante es el total de calorías que ingieras a lo largo del día.

Un dato importante, sería también decir, que es muy interesante y beneficioso agrupar la mayor cantidad de hidratos de carbono de nuestra dieta entre la comida previa al entrenamiento y al post entrenamiento. De esta forma disminuiremos la posibilidad de ganar grasa y mantener el músculo que tanto ha costado ganar. Todo esto con un déficit calórico en la dieta, por supuesto.

En definitiva, ¿hidratos por la noche? Claro que es posible, solo tienes que tener en cuenta lo que has comido el resto del día y que salgan las cuentas.

¡Saludos pressbanquistas!

¿Es verdad que bebiendo agua con azúcar se te quitan las agujetas?

Hoy en Press Banca Fitness vamos a hablar de un tema que me han planteado hoy, y creo que es interesante: “Las agujetas y el agua con azúcar.”

Este remedio tradicional está muy extendido y lo escuchamos muy a menudo en nuestra sociedad a la hora de combatir las agujetas. ¿Pero es cierto esto de que bebiendo agua con azúcar se te quitan las agujetas? La realidad es que no. Es uno de los muchos mitos que escuchamos día a día y que debemos intentar que desaparezcan.

Con esto de beber agua con azúcar se pretendía eliminar los cristales de ácido láctico que se formaban en los músculos y que eran los causantes de las agujetas.

Pero está teoría es falsa. Ingerir esta bebida no sirve de nada.

Siempre se ha creído que las agujetas las producía el acido láctico, que al cristalizarse no se eliminaba por la sangre y provocaba estos dolores característicos de las agujetas. Pero ya no es solo falso lo del agua con azúcar, si no que se ha demostrado que la teoría de la cristalización también es falsa.

Mediante biopsia muscular se ha demostrado que no existen tal cristalización, dado que el lactato sale pronto del músculo y se va a la sangre, eliminándose muy rápido tras el ejercicio físico.

En definitiva, la finalidad de beber agua con azúcar era para acabar con los cristales de lactosa, pero estos cristales no existen por lo que no tiene lógica alguna seguir tomando esta bebida para combatir las agujetas.

La forma más viable para intentar no tener agujetas (no es malo tenerlas), es realizar ejercicio físico de manera progresiva, y descansar y nutrirse de forma adecuada, sobre todo tras el esfuerzo físico para poder recuperar de una manera óptima.

Espero que haya quedado claro, y no sigamos promoviendo este mito.

¡Saludos pressbanquistas!

¿Se debe comer muchas veces al día para perder grasa? ¿Cuántas comidas al día debo hacer en volumen?

Todos hemos escuchado lo que debemos comer 7-8 veces al día, poca cantidad, para perder grasa, etc… o que en volumen debemos comer cada dos horas, muchas veces al día, ¿pero esto es verdad? Realmente no. No tiene porque ser así.

No hace falta comer tantas veces en cantidades pequeñas para conseguir el objetivo como se dice, ni mucho menos hace falta comer cada dos horas por miedo a catabolizar (pérdida de músculo), esto es muy difícil. Más de lo que la gente piensa.

Se suelen hacer más comidas en volumen (más calorías consumidas, que gastadas), porque al tener que comer mucho, es difícil, a veces en menos comidas, llegar al superávit calórico, y es solo por comodidad, no por efectividad.

Si eres capaz de ingerir las calorías necesarias para crear el superávit calórico (en volumen) en menos comidas, por ejemplo, en desayuno, almuerzo y cena. El resultado será el mismo que si hago cinco comidas e ingiero la misma cantidad de calorías. No hay diferencia alguna.

En el caso de definición (menos calorías consumidas, que gastadas), personalmente prefiero hacer menos comidas (3-4), donde podamos consumir más calorías que si se tuvieran que repartir en 8 por ejemplo, así no tendremos tanta ansiedad en nuestro déficit calórico y será más fácil llevar una dieta estricta de forma correcta.

En definitiva, es un mito que debamos comer tantas veces al día. Si nos es más cómodo, pues no hay problema, pero lo que realmente cuenta es tener en cuenta la cantidad de calorías que consumimos y la que gastamos. En función de esto, subiremos las calorías en etapa de volumen (ganancia de músculo), o bajaremos las calorías en etapa de definición (perdida de grasa).

Adapta tu dieta a tus horarios de trabajo, a tus necesidades calóricas y a tu objetivo. Con esto en mente nunca fallaremos.